martes, 30 de octubre de 2007

Realidad pasada

Ya casi es amanecer, y fue una noche estupenda, falta terminarla con algo bello como el amanecer visto desde el lago, camino por el bosque, había mucha claridad pese a que el sol no salía aun, se escuchaba el sonido de aves anunciando que el día llegara pronto y el viendo que sacudía las verdes hojas. Cuando llegue al lago que acostumbraba ir siempre, había algo inusual, me sorprendí mucho cuando me acerqué para ver un cuerpo casi inerte que flotaba boca abajo, pensé que estaba muerta pero después de botar mi chaqueta vertiginosamente le saque del agua desgarradora, su cuerpo estaba congelado, pero su corazón aun latía, de poco serviría mi chaqueta pero igualmente le di calor con ella, después de pasar unos minutos inmóvil, sus bellos ojos grises se entreabrieron y sus labios y voz finos me hablaron “¿Porqué?... ¿Porque no puedo morir tranquilamente si es lo que deseo?”, lo entendí todo, pero no comprendía, antes de pensar en lo que debería decir en esta situación dije “Te pregunto yo ¿Por qué?, la vida tiene problemas pero no justifica que no valores la vida, las personas jóvenes como nosotros nos queda mucha vida, no importan los problemas que existan tienes…”, sin demostrar ninguna emoción una lágrima, creo que no hablare mas, no se puede entender a alguien así, nuestro tiempo se detuvo pero el mundo se olvido de nosotros, de pronto todo se ilumino, y ella dijo “gracias”.

Toda la gente dice que no se puede detener el tiempo, yo he encontrado una forma hacerlo, he aprendido eso con ella, desde que la conocí el tiempo deja de avanzar cuando veo sus ojos grises, cuando me habla, cuando esta cerca, solo con el hecho de existir en este mundo todo va mas lento, todo seria un perfecto oasis, pero él la persigue…


La neblina contamina el parque donde tenemos tantos recuerdos juntos, pero da igual, ella no debe tardar en llegar, de seguro sonreirá y de sus labios dirá algo hermoso que hará ver a la niebla muy dulce. La gente pasa y pasa sin preocupaciones, y muy tranquila, hasta ese vagabundo que viene acercándose no parece importarle nada, cuando esta a unos metros de mí se detiene y me mira fijamente como si me viniera a decir algo, esperaba que se fuera rápido, pero de seguro pedirá algo, pero me sorprendí mucho cuando siguió su camino sin decir nada. Ya había pasado mucho tiempo, y su cara angelical no aparecía, camino rumbo a su hogar cuando del cielo caían pedacitos de pureza que me recordó su piel blanca y pura. Todo estaba muy tranquilo, golpee la puerta en la soledad de los alrededores para solo quedar en un vació total, vague por la cuidad sin pensar en nada, sin ninguna felicidad, sin tristeza, sin amor, ni un poco de odio siquiera, ahora soy una persona sin emociones que existe en esta aborrecible ciudad…
Continuara...

lunes, 29 de octubre de 2007

Todo sigue igual

Ya hace varios semanas que vivo mis noches en esta cuidad fría, desolada y llena de sombras, mi vida comienza cada noche en un callejón, tal vez sea la madre que me da la vida, recuerdos olvidados vagan en mi mente. Sin anhelo de vivir, camino cada noche por la cuidad, ¿Cuál sera el significado de mi existencia? Mis noches pasan y pasan, me siento atado, sin poder hablar, podría morir y nada cambiaría, no quiero vivir así, pero no quiero morir ahora, el miedo no es el motivo, sino por que creo que un pedazo falta en mi corazón, y lo buscare por la eternidad si es necesario, valoro mucho ese pedacito como para perder la vida.

Ya esta llegando el final de otra noche mas, cada paso que doy no tiene sentido, solo se que al final, todo se torna en lágrimas, pero luego todo se va otra vez, creo que lo único que queda en mi mente es la luz que cubre las sombras en ese amanecer tan hermoso de cada día. Esta vez caminare hasta el lago cercano a la ciudad para verlo, voy lentamente como pies en arena, cruzando por el bosque en penumbras, logro escuchar el silencio mezclado con mis pasos cautelosos, cuando me di cuenta estaba tan cerca del lago que podía escuchar el sonido del agua moviéndose, el viento tibio hacia un lugar tan cálido. Por varios minutos me senté frente al lago mirando las miles de luces que se apagaban en el cielo mientras aclarecía, este es el lugar mas hermoso que e conocido, tal vez lo conocía pero que importa, solo me queda esperar. Cuando faltaban segundos para que el sol diera inicio a mi agonzante muerte, fue cuando escuche…
Continuara...

jueves, 18 de octubre de 2007

Tiempo de recordar

Estoy tirado en un callejón sin recordar quien soy, recién puesto el sol, camino hacia la calle como mis primeros pasos, blanco y negro es lo que veo, debe ser un sueño, intento recordar pero nada hay, solo un vació en mi pecho, la gente pasa sin tomar en cuenta mi presencia, eso me da unas gotas de tranquilidad.

Camine por largas horas entre calles sucias y solitarias, pero también por otras con grandes y lujosas casas, nada me hacia recordar, creo que me entregare al gran dios del tiempo, las horas pasaron, hasta que la luna incolora esta sobre mi, solo quedaban sombras mezcladas con la oscuridad, sin rumbo seguí vagando por la desolada ciudad, creo que le debería tener miedo a la noche, pero con extrañeza me parece normal, casi familiar.

La noche se hizo corta por esta cuidad tan muerta, solo gritos de agonía distorsionaron el silencio tan abrumador de la noche, el amanecer estaba próximo, pero mi memoria seguía en el vació, trate de buscar un lugar para ver el amanecer, pero en la cuidad no había ninguno, me resigne y solo camine sin rumbo alguno.
Sin darme cuenta, tal vez guiado por mis recuerdos olvidados, llegue a una colina en donde se veían las dos mitades de la cuidad, me senté a admirar como se degradaba el color negro del cielo a un gris opaco, había tal silencio que mis oídos ya no existían, el tiempo seguía adelante sin detenerse, el primer rayo de luz de aquel amanecer reposo en mis ojos, un frío dolor en mi pecho, dos lagrimas solitarias y enrojecidas brotaron de mis ojos, estallando sobre el suelo polvoroso, me di cuenta que todo había vuelto, lamentablemente todo regreso a mi mente, pero ya era tiempo de marcharse otra vez...
Continuara...