Ya casi es amanecer, y fue una noche estupenda, falta terminarla con algo bello como el amanecer visto desde el lago, camino por el bosque, había mucha claridad pese a que el sol no salía aun, se escuchaba el sonido de aves anunciando que el día llegara pronto y el viendo que sacudía las verdes hojas. Cuando llegue al lago que acostumbraba ir siempre, había algo inusual, me sorprendí mucho cuando me acerqué para ver un cuerpo casi inerte que flotaba boca abajo, pensé que estaba muerta pero después de botar mi chaqueta vertiginosamente le saque del agua desgarradora, su cuerpo estaba congelado, pero su corazón aun latía, de poco serviría mi chaqueta pero igualmente le di calor con ella, después de pasar unos minutos inmóvil, sus bellos ojos grises se entreabrieron y sus labios y voz finos me hablaron “¿Porqué?... ¿Porque no puedo morir tranquilamente si es lo que deseo?”, lo entendí todo, pero no comprendía, antes de pensar en lo que debería decir en esta situación dije “Te pregunto yo ¿Por qué?, la vida tiene problemas pero no justifica que no valores la vida, las personas jóvenes como nosotros nos queda mucha vida, no importan los problemas que existan tienes…”, sin demostrar ninguna emoción una lágrima, creo que no hablare mas, no se puede entender a alguien así, nuestro tiempo se detuvo pero el mundo se olvido de nosotros, de pronto todo se ilumino, y ella dijo “gracias”.Toda la gente dice que no se puede detener el tiempo, yo he encontrado una forma hacerlo, he aprendido eso con ella, desde que la conocí el tiempo deja de avanzar cuando veo sus ojos grises, cuando me habla, cuando esta cerca, solo con el hecho de existir en este mundo todo va mas lento, todo seria un perfecto oasis, pero él la persigue…
La neblina contamina el parque donde tenemos tantos recuerdos juntos, pero da igual, ella no debe tardar en llegar, de seguro sonreirá y de sus labios dirá algo hermoso que hará ver a la niebla muy dulce. La gente pasa y pasa sin preocupaciones, y muy tranquila, hasta ese vagabundo que viene acercándose no parece importarle nada, cuando esta a unos metros de mí se detiene y me mira fijamente como si me viniera a decir algo, esperaba que se fuera rápido, pero de seguro pedirá algo, pero me sorprendí mucho cuando siguió su camino sin decir nada. Ya había pasado mucho tiempo, y su cara angelical no aparecía, camino rumbo a su hogar cuando del cielo caían pedacitos de pureza que me recordó su piel blanca y pura. Todo estaba muy tranquilo, golpee la puerta en la soledad de los alrededores para solo quedar en un vació total, vague por la cuidad sin pensar en nada, sin ninguna felicidad, sin tristeza, sin amor, ni un poco de odio siquiera, ahora soy una persona sin emociones que existe en esta aborrecible ciudad…
Continuara...

