Un día un niñito decidió caminar, camino por mucho tiempo, solo se detenía a comer, beber agua y dormir tan solo un par de horas era un tanto solitario, solo hablaba cuando comía y bebía, en el camino solo se dedicaba a mirar sus alrededores, paso por muchas ciudades, conoció lugares muy concurridos pero también lugares aislados y algunos desconocidos para muchos. Cuando pasaba por una cuidad, después de mucho tiempo de viajar por los bosques, desiertos, e incluso por civilizaciones desconocidas por el hombre, en un charco de una esquina, vio a un hombre reflejándose allí, pensó “otra persona mas…” y siguió su camino a lo largo del mundo.Después de mucho caminar ya estaba llegando al final del camino, una ultima cuidad en el mundo la cual no visitaba todavía, tras ese largo viaje conoció los lugares mas hermosos, deslumbrantes y desconocidos para toda persona, tenia es su poder variadas culturas, idiomas, valores, leyes, y tal vez el conoce a todas las personas del mundo, conoció a personas muy amables, caritativas, risueñas, solitarias pero no asi malas personas, amistosas, pero por supuesto también a asesinos, violadores, dementes, y seres que ni siquiera merecen encasillarse en el grupo de personas. Cuando esa cuidad, tal vez la única cuidad que se le podía llamar “paraíso”, que era un milagro utópico para el mundo se interpuso en su camino, se detuvo por primera vez para descansar y mirar hacia atrás su largo camino recorrido, después de estar largo rato mirando camino de regreso, solo acoto “este es el final de mi camino, y no e encontrado nada…”, al terminar su frase, camino hacia donde comenzó su viaje, en una cuidad no muy bella, un poco común y rustica, sus ojos, cara, cuerpo hasta su alma no expresaban nada, tal vez en ese pequeño viaje de vuelta no tubo emociones, no pensó en nada mas que en cada paso que daba.
Fue como volver diez años en el tiempo, todo estaba igual, hasta el era el mismo niño que se fue en busca de algo, camino hasta el centro y esperó allí hasta la fecha acordada, cuando llego el día, las horas eran días para el, cuando su día veinticuatro estaba punto de terminar y un poco decepcionado, en medio de la escasa luz, y la calida brisa del media noche, llego una mujer que a simple vista era sencilla, como una persona mas, en el mas remoto silencio se sentó junto a el, después de un momento, con una voz muy agridulce el niñito dijo “Busque por todo el mundo, pero no encontré nada”, de los ojos de la mujer brotaron lagrimas sin sonido, continuo el niño diciendo “me falta un mundo el cual buscar, pero estoy seguro que no encontrare nada, pero no podré decírtelo en este lugar de nuevo. Esta será la ultima vez que te vea, solo te diré lo que debería decirte después de buscar en el mundo al que iré y no encontrar nada otra vez”, las nubes que cubrían a pedazos la luna rojiza desaparecieron, la calida brisa se cambio por la nada y todo eso siguiendo con la frase del niño hombre que decía “No encontré nada tan bello, no encontré nadie tan hermosa, y no encontré nada ni nadie que pudiese hacerme amar mas de lo que te amo a ti…”. Luego de estar un pequeño momento más después de esas palabras, se marcho en la oscuridad para buscar algo que no encontrara nunca, por que lo encontró ya hace mucho tiempo y eso tiene tan solo una palabra, amor.
1 comentario:
Muchas veces nos damos cuenta que ya es demasiado tarde, que solo nos queda seguir en el vació, pero cada persona tiene un milagro dentro de sí que nos hace seguir sin importar lo que allá pasado, tal vez para algunos eso pueda ser frialdad, indiferencia o solamente temor a la muerte, pero para mi ese milagro se llama esperanza.
Como escuche por ahí de alguien muy sabio, equivocarse es cometer un error, pero no hacer nada también es un error, recuérdenlo…
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